TRAFICO DE PERSONAS - VENTA DE ÓRGANOS - EXPLOTACIÓN LABORAL - EXPLOTACIÓN SEXUAL - TRABAJOS FORZADOS.
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Mensaje del Secretario General con motivo del Día Mundial contra la Trata de Personas
La trata de seres humanos es una industria mundial despiadada que niega a las víctimas sus derechos y su dignidad y genera miles de millones de dólares para las redes de la delincuencia organizada. La mayoría de las víctimas de la trata son mujeres y niños vulnerables que son engañados para hacerles emprender una vida de sufrimiento. Son explotados sexualmente y obligados a trabajar en condiciones similares a la esclavitud.
En este primer Día Mundial contra la Trata de Personas, que constituye un llamamiento a la acción para poner fin a ese delito y dar esperanza a las víctimas que a menudo viven entre nosotros sin ser reconocidas. Para poner fin a los traficantes debemos cortar los canales de financiación e incautar activos. Insto a todos los países a que ratifiquen y apliquen plenamente la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional y su Protocolo sobre la Trata de Personas.
El cumplimiento de la ley, la cooperación transfronteriza y el intercambio de información pueden ser todos eficaces. Sin embargo, para poner fin a la trata de personas también deben abordarse las causas profundas. La pobreza extrema, las desigualdades muy arraigadas y la falta de educación y de oportunidades crean las vulnerabilidades que son explotadas por los traficantes. En última instancia, la mejor protección es acelerar el desarrollo para todos.
Las víctimas de la trata que tienen la suerte de ser liberadas necesitan asistencia para recuperar sus derechos y reintegrarse en la sociedad. El Fondo Fiduciario de Contribuciones Voluntarias de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños, trabaja en favor de las víctimas pero necesita financiación adicional. Hago un llamamiento a todos para que apoyen la campaña de las Naciones Unidas «Ten Compasión por las Víctimas de la Trata de Personas».
Abramos los ojos ante este delito y abramos nuestros corazones a las víctimas. Ha llegado el momento de decir no a la trata de seres humanos.
jueves, 29 de mayo de 2014
La realidad sobre el tráfico de órganos
La detención en México de un integrante del Cartel de los Caballeros Templarios por "robo de órganos" reactivó el debate sobre este tema. Pero, ¿cuánto hay de mito y cuánto de realidad? BBC Mundo investiga.
Ernesto Antonio es de Nicaragua. Tiene 28 años y un título de técnico en refrigeración industrial. Desde hace cuatro años y tres meses está "ajuntado" con una mujer de cuarenta que tiene cinco hijos y requiere con urgencia una operación del corazón.
Por todo eso está vendiendo uno de sus riñones por US$200.000.
Cruzando el Mar Caribe, en el estado Bolívar de Venezuela, se encuentra "Donador" -así es como pide que lo identifique-. Tiene 38 años. Es técnico superior en construcción civil. Casado, dos hijas adolescentes, varios meses de retraso con sus matriculas del colegio y una deuda permanente con el dueño de la casa en la que viven, quien amenaza con venderla si aparece un comprador.
También está ofreciendo en venta uno de sus riñones. No tiene muy claro cuánto puede pedir, pero cree que alrededor de US$250.000
Ernesto Antonio y "Donador" son el hilo visible de una madeja que medra en las sombras: el tráfico de órganos, un fenómeno que parece tener un pie en la realidad y otro en el mito.
Ambas caras se mostraron hace pocas semanas, en México, cuando el secretario de Seguridad Pública de Michoacán, Carlos Castellanos Becerra, dijo por Twitter que en ese estado se había detenido a Manuel Plancarte Gaspar, de 34 años e integrante del cartel de los Caballeros Templarios, quien era "investigado por la muerte de menores de edad, a quienes extraía sus órganos para venderlos".
Un día después, el Procurador General de la República (fiscal general), Jesús Murillo Karam, dijo en rueda de prensa que el tráfico de órganos "no es tan grave en México (…), pero no queremos que sea más grave, no queremos que crezca".
Después, silencio.
Los datos duros
Si el tráfico de órganos habita en las sombras, dicen expertos, es porque muchos lo han permitido. Empezandopor algunos gobiernos.
"Datos no hay, ni cifras oficiales. El primer paso es la negación. Los Estados no quiere asumir que tienen tráfico de órganos dentro de sus fronteras, a no ser que haya un escándalo como ha ocurrido en Sudáfrica o España. Pueden asumir que tienen prostitución, tráfico de drogas. No pasa nada porque todos los otros Estados los tienen. Pero no tráfico de órganos".
Quien me dice esto es Alicia Verdú, una criminóloga española especializada en trata de personas y tráfico de órganos y quien hizo una investigación sobre el tema.
Verdú calcula que, del total de trasplante de órganos, al menos 10% se realiza de manera ilegal. Una cifra que, asume, es mucho mayor en América Latina, por sus niveles de corrupción, pobreza y debilidad del sistema judicial.
La experta aclara que dentro de lo que se considera como actividad ilegal está, por ejemplo, pagar para pongan a una persona en los primeros lugares en la lista de quienes esperan un donante para trasplante.
Países "tercos"
La "estrella" del tráfico de órganos es el riñón. Algunas organizaciones creen que constituye hasta el 75% del mercado ilegal.
"Existe la conciencia de que, porque tenemos dos riñones, no pasa nada si das uno. Pero sí pasa. Lo peor del tráfico de órganos es que la gente que se encuentra en situación de pobreza, que son los que donan este tipo de órganos, normalmente tienen trabajos que requiere una condición física importante", le explica Verdú a BBC Mundo.
"Y cuando donan el riñón y pasan por el postoperatorio, no pueden mantener el ejercicio físico que hacían antes en su trabajo, con lo cual lo que han conseguido es poco o nada".
Esa es la nuez del asunto: gente en estado de necesidad que vende sus órganos.
Según cifras de 2012 publicadas por Organs Watch -organización que rastrea el tráfico ilícito de órganos-, cada año se venden de manera ilegal entre 15.000 y 20.000 riñones en todo el mundo.
Sobre la reticencia a reconocer el delito, la jurista mexicana Alicia Elena Pérez, quien hace una década representó a México en las negociaciones de El Protocolo de la Comisión de los Derechos del Niño, que incluía tráfico de órganos, recuerda la terca posición de algunas naciones.
"Los países más sensatos -Bélgica, Suecia, Dinamarca, Japón, Canadá, Nueva Zelanda- mantenían sus puertas abiertas a que eso sucediera: que pudiera haber una red de contactos via los centros de salud oficiales o privados en donde a las personas usuarias que detectan con determinadas características les pagan por sus órganos".
"En el otro extremo estaban países como Pakistán, India, China, Países Bajos, que decían: esto no existe. Y si existe, las personas tienen la libertad de hacerlo".
Sin embargo, tanto la jurista mexicana, como Alicia Verdú y todos los especialistas que consultados por BBC Mundo están de acuerdo en que hay algo que no existe: el robo de órganos para trasplantes.
Halando el hilo del mito
La oficina de Alicia Elena Pérez Duarte y Noroña en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es pequeña. Y la empequeñece aún más la desbordante vitalidad y humor de esta mujer con cara de suiza, pero mexicana hasta el tuétano y quien desde hace años sólo viste ropajes típicos de su país.
Ahora, la doctora Pérez Duarte y Noroña es una respetada académica, investigadora del Instituto deInvestigacionesJurídicas de la Unam.
En realidad lo ha sido casi toda su vida, salvo por algunos interregnos, como el de hace 20 años, cuando una serie de coincidencias políticas y académicas la llevaron a convertirse en Fiscal Familiar Civil en el Distrito Federal.
Y en los pocos meses que estuvo al frente de esa fiscalía -de donde salió fuertemente amenazada- uno de los temas sobre los que trató de arrojar luz fue el del tráfico de órganos.
"En esa época hubo uno de los grandes escándalos de nota roja en nuestro país sobre supuesto tráfico de órganos, en donde muchas personas alegaban que conocían a alguien que tenía un hijo o hija a quien habían secuestrado por un tiempo y que cuando aparecía les habían quitado el riñón, la córnea. Lo quitable".
"Ese era el escándalo de la prensa. Como eran menores de edad, encajaba en mi área".
Empezó entonces un trabajo de hormiga para verificar esos testimonios. Lo más difícil -recuerda con una sonrisa irónica- fue que los periódicos le revelaran de dónde había salido la noticia.
"Me puse en la tarea de buscar, de lo que salia en la prensa, al conocido del conocido del conocido... Y siempre encontré un hoyo negro. Porque todo mundo me refería a otra persona y llegaba un momento en que ya no existía".
Tomó, entonces, otra ruta: hablar con los expertos.
"Empecé a buscar a médicos cirujanos, especialistas en trasplantes para que me explicara la viabilidad de eso. No hay uno solo, a la fecha, que diga que es posible. Todos decían: el protocolo del trasplante es muy complicado como para poder lograr eso: llevarse a alguien y quitarle el órgano".
"Ese protocolo hace prácticamente imposible que ese imaginario popular que tenemos sobre el tráfico de órganos sea factible".
Pero hay más: en los tiempo en que estuvo en Ginebra, Alicia Elena Pérez entró en contacto con multitud de organizaciones internacionales y nunca pudo encontrar un solo caso comprobado de robo de órganos. Ni en niños ni en adultos.
Por esto, tiene serias dudas sobre lo que ocurrió en Michoacán.
La conexión Centroamericana
Como su compatriota, el doctor Francisco Cortázar también se ha dedicado a perseguir el hilo de la verdad en el tráfico de órganos.
Pero en su caso forma parte de un trabajo rigurosamente académico -y más amplio- sobre leyendas urbanas, que empezó durante su doctorado en Ciencias de la Información y la Comunicación. Allí encontró que el mito ha existido por lo menos por 30 años.
Y otro de sus hallazgos es fascinante: encontró que el mito del robo de órganos llegó, incluso, a ser utilizado como arma ideológica en Latinoamérica durante la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
Cortázar trazó el origen de una de las leyendas más difundidas del robo de órganos (el secuestro de niños para quitarles sus vísceras) hasta los años 80 del siglo pasado y las guerras civiles en Centroamérica.
"Cuando surge esta leyenda urbana de tráfico de niños se da como una acusación por partidos y movimientos de izquierda cuya nota es reproducida en los medios soviéticos y en todos los países satélites que existían en ese entonces, señalando el descaro de los países capitalistas que todo lo compran", le explicó Cortázar a BBC Mundo.
En su trabajo "La leyenda del robo de órganos', el profesor de la Universidad de Guadalajara ubica la primera mención del caso en Honduras, 1987.
"En ese año Leonardo Villeda, ex secretario del Comité de Bienestar Hondureño, da la alarma al declarar, sin pruebas, al existencia de contrabando de niños del Tercer Mundo para que gente rica de Europa o Estados Unidos se implante órganos de repuesto".
La agencia Reuters difundió la noticia y, aunque después fue desmentida, ya para entonces diarios de Nicaragua, Cuba y la Unión Soviética la había reproducido con términos como "entre el desprecio racista de Estados Unidos hacia los latinoamericanos y la libertad para exterminarlos sólo hay un paso", indica el texto.
La bañera con hielo
Otro mito urbano relacionado que investigó el profesor Cortázar es el del muchacho extranjero que, tras una noche de farra con una joven a la que conoció en la ciudad a la que visita (Río de Janeiro, Dallas, Buenos Aires, Ciudad de México o Barcelona), se despierta en la habitación de un hotel, sumergido en una bañera llena de agua y hielo. Le han extraído uno de sus riñones.
"Aquí lo que está de fondo es la sexualidad irresponsable del muchacho", explica.
En cada leyenda, señala el profesor Cortázar, hay algunos elementos reales y otros totalmente ficticios. Se amalgaman y empiezan a contarse de tal forma "que empiezan a verse como verdaderos".
"Un elemento que sí es cierto es el tráfico de órganos, -que es distinto del robo de órganos- entendido como la posibilidad de que alguien pueda acceder a un órgano sano pagándole a otra persona para que se lo 'done'".
En los más de 15 años que lleva investigando estos temas, Francisco Cortázar tampoco se ha topado con un sólo caso comprobado de robo de órganos.
Y piensa que, tal como se presentó en primera instancia el señalamiento contra el supuesto integrante del cartel de los Caballeros Templarios, tiene las características de una leyenda urbana.
De la vida real
La última historia real sobre tráfico de trasplantes en América Latina la reventó el año pasado, desde Costa Rica, el periodista José Meléndez.
Veterano reportero y corresponsal de El País de España, El Tiempo de Colombia y El Universal de México, Meléndez encontró el tema por casualidad.
"En una reunión en abril de 2013 en Costa Rica, un médico que ha hecho trasplantes legales cuenta que en su celular le han ofrecido que realice trasplantes a dos israelíes que están urgidos", explica a BBC Mundo.
"Habían encontrado a un nicaragüense y un costarricense, a quienes les habían pagado tres mil dólares a cada uno pero necesitaban médicos. Yo vi el mensaje".
A partir de ese dato empezó a desenredar la madeja.
"Hay toda una red que involucra médicos, esto no es un asunto de dos o tres personas. Costa Rica se convirtió en un país anfitrión de turismo de trasplantes, entonces involucra operadores de turismo, agencias de viajes, hoteles, personal de salud. Los hospitales tienen sus archivos y ahí es donde pueden determinar qué persona es compatible...".
Luego, una confundida pareja de costarricenses fue detenida en el aeropuerto de Tel Aviv y todo encajó. La pareja confesó, bajo declaración jurada, que se encontraba en Israel porque le habían ofrecido US$20.000 por el riñón izquierdo de la mujer. Habían sido reclutados por un médico en un hospital estatal costarricense.
Hasta el momento se han ubicado a 20 personas que vendieron sus órganos a través de esta red, pero José Meléndez cree que pueden ser más, ya que la operación estaba en marcha desde 2009.
Y agrega: "El año pasado cayeron cuatro médicos y una oficial de la policía, ella misma donante y que reclutaba personas. También fue capturado el dueño de un restaurante ubicado frente al hospital, también encargado de reclutar".
Como resultado, Costa Rica actualizó su legislación sobre el tema -entró en vigor el pasado 22 de abril- prohibiendo "cualquier forma de gratificación, remuneración, dádiva en efectivo o en especie, condicionamiento social, sicológico o de cualquier otra naturaleza, por la donación de órganos y tejidos humanos".
Las redes
El caso de Costa Rica que describe José Meléndez calza a la perfección en el modelo que Alicia Verdú ha diseñado sobre cómo operan las redes de tráfico de órganos.
"Es un negocio de intermediarios. La realidad social, desde el donante hasta el comprador, es muy distinta. Para poner en contacto a estas dos personas están los intermediarios. Desde los 1.000 o 2.000 euros que puede recibir la persona que vende, hasta los 85.000 o 100.000 euros que paga la persona que ha comprado el órgano, todo ese dinero se queda en el camino".
"Hay tres tipos de intermediarios, el primero, es una persona de nivel económico alto para hablar de tú a tú con el comprador. Luego está el comerciante, quien pone en contacto al del primer rango con el tercero. Puede ser una persona que tenga una agencia de viajes", indica Verdú.
Luego está "el último intermediario, que puede ser el vecino de un pueblo pobre que los conoce y que incluso él mismo ha podido donar un riñón o alguno de sus familiares. Es el que se dedica a captar a sus compatriotas para convencerlos de que es una buena idea donar un riñón".
"El tráfico de órganos es intermitente, depende de cómo estén las necesidades. Hay redes que pueden estar desactivadas mucho tiempo y de repente se activan".
En los últimos años, internet ha ayudado no sólo a que estas organizaciones se comuniquen con más rapidez, sin necesidad de verse cara a cara, sino a que proliferen anuncios -en sitios de clasificados y redes sociales- de oferta y compra de órganos.
Hasta ahora -me aclara Verdú- se ha descubierto la participación de mafias en el tráfico de órganos en China, donde, más que intermediarias, lo que hacen es poner a disposición su organización y logística para el transporte de personas que venden sus órganos. Se sabe de casos en Tailandia donde han transportado pueblos enteros a China para que lo hagan.
Por eso, no descarta que los carteles del narcotráfico en México estén involucrados, pero a nivel de tráfico. No de robo.
El último escalón
Ni Ernesto Antonio ni "Donador" han sido contactados por intermediarios. Y si lo son, es poco probable que reciban las sumas con las que sueñan.
De acuerdo con diversas fuentes, un riñón puede cotizarse entre US$80.000 y US$100.000 dólares. Pero ese dinero nunca lo recibe la persona que entrega su órgano. Pueden aspirar a US$20.000, como la pareja costarricense. Pero es más probable que sean entre US$1.000 y US$3.000.
Fue aproximadamente lo que recibió un indígena de Chiapas que Alicia Pérez conoció en la época en que fue fiscal. Cuando le dijo que era muy poco por entregar un riñón, su respuesta fue tajante: "Sí, pero ya tengo mi casa".
Además, le dio a entender que el cuerpo era suyo y podía hacer con él lo que quisiera.
Es la posición de "Donador".
"Si es mi órgano, es mi cuerpo y es mi decisión, no veo lo ilegal del caso. No veo cuál es la diferencia a que cuando uno muere y es donante voluntario post mortem, utilizan nuestros órganos para salvar alguna vida, que no se sabe si es buena o mala persona. ¡Sin embargo el médico y la clínica cobran su buena cantidad de dinero por eso!".
"Ahí te lo dejo hermano para la reflexión. Yo solo quiero darle un hogar a mis hijas y garantizarles su futuro, pagar sus estudios a cambio de salvar una vida".
El cuerpo, último refugio. Final recurso para salir de la pobreza.
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Buen día, un dia como hoy asesinaron a mi hermano JOSE Nemecio LUGO Felix, , hace 7 años hoy lo recordamos con melancolía y dolor, mas sin embargo seguimos avanzando haciendo cada día lo que el mas deseaba hacer y hacia...
ayudar al las mujeres y los niños en situación de TRATA, explotados y pervertidos por una sociedad cada día mas empobrecida por la discordia y la envidia... GRACIAS A TODOS Y A TODAS POR SUS ATENCIONES.
Hoy iniciamos también con las actividades de apoyo y asesorías en NOGALES SONORA...
CALF.
viernes, 2 de mayo de 2014
Descubren red de trata de personas en zona Residencial de Cancún. Obligaban a una menor de 16 años a sostener relaciones sexuales. Detienen a un hombre y dos mujeres. / Foto: SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- Una llamada de auxilio de una menor privaba de su libertad en un domicilio de lazona Residencial Las Américas, llevó a la Policía Judicial del Estado (PJE) a la captura de un grupo de personas que explotan sexualmente a jóvenes con la promesa de trabajar como edecanes. Entre ellas se encontraba una menor de 16 años de edad que la prostituían bajo amenazas de matar a su familia. Ofrecían sus servicios sexuales en unapágina de internet.
La Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales inició una investigación en contra de Zeanoni Gómez Arreola, de 41 años de edad, originario del Distrito Federal, y Siria Yolanda Maldonado Moncada, de 34 años, por los delitos de abuso sexual, trata de personas, corrupción de menores y privación ilegal de la libertad en agravio de la menor E.F.C.M., de 16 años. A estas personas se les inició la averiguación previa 199/2014.
El reporte
Los hechos se registraron la tarde del pasado domingo, cuando a través de un reporte al 066, una mujer manifestó que su amiga se encontraba privada de su libertad y que la obligaban a prostituirse, en el domicilio marcado con el número 5, manzana 24, lote 01 de la calle Haití, de la Supermanzana 57, en Residencial Las Américas.
La Policía Judicial del Estado (PJE) arribó al lugar y se entrevistaron con la menor agraviada, quien señaló a Zeanoni Gómez Arreola como la persona que se identificaba también como David Orozco Mendoza. Este la explotaba sexualmente, ya que la obligaba a sostener relaciones sexuales con hombres a cambio de dinero. La menor declaró que el sujeto la tenía encerrada en el domicilio desde un día antes y que la quería obligar a tener relaciones sexuales con él.
viernes, 31 de enero de 2014
Investigan sólo 2% de casos de trata
El observatorio ciudadano pide que autoridades asuman la responsabilidad de combatir y prevenir este delito. Foto: Cuartoscuro
En México existe baja efectividad en el combate a la trata de personas, ya que a nivel federal sólo en 10% de los casos se inició una averiguación previa, mientras que a nivel estatal es de 2 por ciento.
El Observatorio Nacional Ciudadano Seguridad, Justicia y Legalidad alertó que las instituciones encargadas de combatir este delito no tienen cifras claras ni cuentan con diagnósticos, lo que provoca que no se diseñen políticas públicas adecuadas para combatirlo.
El estudio del Observatorio refiere la poca efectividad que existe en el país para combatir este delito, ya que de 846 casos registrados por las autoridades del 2010 al 2013 en los estados, sólo se lograron 17 condenas; es decir, una efectividad de sólo 2 por ciento. A nivel federal, ese índice es de 10 por ciento.
En conferencia de prensa, Francisco Rivas, director del Observatorio, expuso que existe cierta opacidad de información, lo que dificulta conocer la dimensión del fenómeno de trata de personas en México.
Explicó que el Observatorio, a través de sus investigadores, solicitó información, pero ni la Procuraduría General de la República (PGR) ni la Secretaría de Gobernación (Segob) les proporcionaron datos básicos sobre el número de averiguaciones previas y condenas.
Francisco Rivas afirmó que la mayoría de las víctimas de trata de personas son mujeres, menores de edad, mexicanas y provenientes de sectores vulnerables.
RECOMENDACIONES
Ante tal panorama, el Director del Observatorio recomendó que las autoridades asuman la responsabilidad de combatir y prevenir este delito mediante una política pública que involucre a todos los niveles de gobierno; que den especial atención a grupos vulnerables, generen estadísticas confiables, que se elaboren diagnósticos dirigidos a erradicar este delito y que la Secretaría de Gobernación dé a conocer el diagnóstico sobre trata de personas que solicitó a la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, hace más de un año.
Con base en las solicitudes de información, el Observatorio dio cuenta de que el mayor número de detenciones se han realizado en Puebla (74) y Baja California (72); entre ambas entidades concentran más de la mitad de las detenciones realizadas por este delito (53.09 por ciento). Por su parte, los estados del norte como Baja California Sur, Durango, Sinaloa y Zacatecas, contestaron que no cuentan con registro de detenciones relacionadas con trata de personas.
En tanto, Tlaxcala y Baja California concentran 65.95% de los procesos judiciales abiertos por el delito de trata de personas, seguidos por el estado de Tabasco con 13.82% de los registros de procesos judiciales por la comisión de este delito. Por su parte, las autoridades de los estados de Baja California Sur, Durango, Sinaloa y Zacatecas informaron que desde el 2010 no se cuenta con registro de procesos judiciales abiertos.
Víctima recomienda extremar cuidado en redes sociales
Recomienda tener cuidado con los datos personales que se publican en la web.
La escritora colombiana Marcela Loaiza quien fue víctima de trata, cuenta su historia
TLAXCALA La escritora colombiana Marcela Loaiza, quien fue víctima de una red internacional de tratantes de personas, recomendó a los jóvenes extremar precauciones al utilizar redes sociales en Internet como Facebook, ya que son una herramienta que utiliza la delincuencia para "enganchar".
Entrevistada durante un encuentro de Organizaciones No Gubernamentales que se desarrolló en Tlaxcala, la escritora dijo que la delincuencia está utilizando la Internet para ubicar y engañar a los jóvenes, por lo que "deben extremar y tener mucho cuidado con los datos que suben a las redes sociales".
Explicó que "soy colombiana y sobreviviente de trata de personas, dirijo una organización que lleva mi nombre y he escrito los libros en los que prevengo sobre la trata de personas, el primero es Atrapada por la Mafia Yakuza, y el segundo Lo que Fui y lo que Soy".
Expuso que su organización realiza labores en diversos países de Latinoamérica y en Estados Unidos, "tenemos apoyo con la embajada americana y el Departamento de Estado para prevenir sobre la trata de personas por medio de la tecnología".
Durante el evento, denominado TechCamp, en el cual participaron diversas agrupaciones civiles mexicanas, y el que tuvo la finalidad de capacitar a estos organismos en el uso de tecnologías informáticas para realizar mejor su trabajo, dijo que los traficantes, "por medio de las redes sociales quieren enganchar".
Sin embargo, "si los tratantes llegaron ahí -al Internet- nosotros podemos contrarrestar, utilizando de una manera muy práctica las redes sociales para prevenir, sensibilizar y generar concienciar" sobre este delito.
"Mi mensaje personal es que tengan mucho cuidado con que información sueltan en las redes sociales, tengan mucho cuidado con el tipo de fotos que bajan y que sobre todo investiguen quién les está haciendo ofertas laborales, de estudio o de amistad".
Asimismo, que investiguen las páginas que ofrecen trabajo o estudios en el extranjero, si es el caso, "que tengan mucho cuidado, ese es mi consejo".
Respecto al TechCamp dijo que se trata de un evento que busca "ayudar a las organizaciones sobre como por medio de la tecnología pueden avanzar en su trabajo".
La activista dijo que ella fue "enganchada" en Colombia cuando tenía 21 años, "fui secuestrada de Colombia a Japón, viví la explotación sexual por 18 meses".
"Ellos -los tratantes- inicialmente me engancharon porque tenía una situación difícil, era una chica de bajos recursos y de poca educación, me ofrecieron una oportunidad de empleo, me prestaron para pagar gastos ya que tenía una deuda en un hospital porque mi hija estaba enferma". Sin embargo, la deuda inicial de 500 dólares la convirtieron al 47 mil dólares.
Resaltó que después de 18 meses logró escapar de los delincuentes japoneses, que eran miembros de la Mafia Yakuza, "pero en los meses que estuve secuestrada viví la explotación sexual en todas sus modalidades, que es lo más degradante que cualquier ser humano pueda vivir".
Explicó que pudo huir con el apoyo de un cliente y una amiga, "quienes me ayudaron a escapar, fui a la embajada colombiana en Tokio, y ellos me repatriaron a Colombia".
Loaiza señaló que después de recibir terapia sicológica por tres años, ahora que está recuperada busca compartir su experiencia para prevenir a las y los jóvenes.
"Es ahí donde empieza ya la nueva Marcela, previendo sobre la trata de personas, pues mi objetivo es mostrarles a todas las mujeres, hombres y niños que han vivido ese delito que se puede salir adelante, la manera como yo lo digo es: se puede salir del pantano".
Enfatizó que "sí yo estuve ahí, en ese fango, podemos salir adelante, no es fácil, es una lucha difícil, pero es querer, querer salir de ahí".
"No vivir como víctimas, sufrir como víctimas para que me ayuden, no, podemos a través de nuestra historia prevenir y concientizar a las mujeres del mundo entero", dijo.
Resaltó que la trata de personas se puede prevenir "hablando, denunciando, contar, mostrar todas las modalidades de la explotación como son la mendicidad ajena, la venta de órganos, el matrimonio servil, la explotación laboral y la explotación sexual", detalló.
Sobre todo hacer campañas masivas, "las organizaciones pueden mostrar sin muchos recursos qué es la trata de personas, de una manera clara y explicita para que la gente sepa", refirió la escritora.
Asimismo, dijo que "ser víctima de trata es un tatuaje que se lleva en el alma, nadie lo ve pero está ahí en tu corazón, entonces la mejor manera de ayudar a nuestros hijos es hablando, mostrar este delito y denuncio.
Esta problemática pasa desapercibida, según informe. 70 mil personas son víctimas de este flagelo.
Colombia es un país de origen, tránsito y destino de las distintas modalidades de trata de personas, flagelo que, según un informe de la organización no gubernamental Women's Link Worldwide presentado este viernes en Bogotá, pasa desapercibido en el país.
El documento titulado ‘La trata y la explotación en Colombia: no se quiere ver, no se puede hablar’ se basa en un informe realizado en las regiones colombianas del Eje Cafetero y del Valle del Cauca.
El informe cita que, según la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), unas 70.000 personas son víctimas de la trata de personas cada año en Colombia.
Los investigadores recabaron la información en 18 entrevistas con organizaciones civiles y líderes sociales y convocaron cinco grupos focales en los que participaron 130 mujeres, niñas y adolescentes y entrevistas individuales con víctimas de la trata y explotación de personas.
El documento expone que las mujeres y niñas tienen mayor posibilidad de ser víctimas de este delito y agregó que la situación económica y la afectación del conflicto son determinantes para quienes son vulnerables a este delito.
Algunas mujeres o niñas buscan mejores opciones laborales y las redes de trata y tránsito de personas las utilizan para actividades relacionadas con el cuidado de personas, actividades domésticas y como "proveedoras sexuales".
El informe añade que según la investigación y los reportes revisados, Colombia es un país de origen para mujeres y niñas que son trasladadas a países de Europa occidental y del Este, de Asia, Centroamérica, Suramérica, el Caribe y Estados Unidos.
De hecho, se trata del segundo país de origen de víctimas de trata de personas por detrás de Brasil, según la Fiscalía General de la Nación de Colombia.
Por su ubicación geográfica, en el punto más septentrional de Suramérica y bañado por los océanos Pacífico y Atlántico, Colombia es un país de tránsito para víctimas que proceden de otros países suramericanos y africanos, con destino a Europa y a Estados Unidos.
También destaca un fenómeno del tránsito de personas de origen chino hacia Estados Unidos. Como país destino de trata de personas, Colombia recibe sobre todo mujeres y niñas ecuatorianas, en su mayoría indígenas y adultas para ser explotadas en trabajos de toda índole.
Los grupos armados colombianos también reclutan niños y niñas de Ecuador para integrar sus filas, mientras otros particulares también toman a menores indígenas de ese país con fines de explotación laboral y sexual en Colombia.
En la zona del Eje Cafetero, que comprende los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío, la trata de personas se convirtió en una práctica frecuente de las economías familiares y tiene habitualmente fines de explotación sexual, aunque también se registran objetivos laborales, de mendicidad ajena y "matrimonio servil".
Esta modalidad se ha registrado también entre las víctimas del Valle del Cauca, en donde son reclutados también para trabajar en el servicio doméstico y para cometer delitos que incluyen el tráfico de armas y drogas, incluidos menores de edad.
Según el informe, las rutas de la trata trasnacional han dejado de llevar en el pasado a las mujeres vallecaucanas a Aruba y a Holanda para trasladarlas hasta Panamá, España, Italia, Japón, Perú, Argentina, Chile, Bolivia, Japón, Indonesia, Corea del Sur, Ecuador, y Guatemala.
En Colombia también hay trata interna de personas, según la OIM sobre todo procedentes de los departamentos de Bolívar, Antioquía, Córdoba, Valle, Quindío y Bogotá, con destinos como la capital colombiana, Amazonas, Magdalena, Meta, Bolívar, Nariño, Norte de Santander y Antioquía.
El informe destaca que aunque Colombia ha desarrollado un marco constitucional sólido para prevenir este flagelo, falta reglamentar la Ley 985 de 2005, así como crear conciencia sobre este delito pues la trata interna de personas es invisible, hay "poca identificación de víctimas de esta modalidad" y "un mínimo número de casos investigados y sancionados".
Este es el ultimo día del año 2013, que escribo en estas paginas y las demás redes sociales,que nos han permitido colaborar con la sociedad, esperando lo mejor para todos y todas las personas que nos acompañaron en las lecturas de las notas y comentarios, así como en las búsquedas y localización de personas desaparecidas, les deseo lo mejor para este fin de año, paz, salud, trabajo, esperanza y fe; para todo lo que se emprenda para el próximo año 2014...feliz, navidad, feliz año. feliz día de reyes, en espera de poder estar de retorno el próximo año y seguir compartiendo sus experiencias y notas de apoyo que alimentan el espíritu y el saber...Gracias.
Si el averno existe y tiene puertas, una de ellas está en el número 189 de la Calzada Melchor Ocampo, colonia Anzuares, Ciudad de México.
El Cadillac fue allanado y cerrado a fines de mayo.Foto: AP
A ese lugar fue llevada, en 2007, Karina, una joven costarricense que entonces tenía 24 años. Creía que iba a trabajar de mesera.
"Cuando llegué me recibieron dos personas y me dijeron que en un ratico llegaría el dueño o el gerente. Me pidieron que subiera a cambiarme. Subo y cuando entro veo a una chica tirada en el piso, desangrándose. No sabía por qué. Y otra que estaba toda tomada, drogada. Y a muchas chicas desnudas, cambiándose".
Estamos en un edificio en el sur de Ciudad deMéxico. Por la ventana se escuchan sirenas de patrullas policiales y otros ruidos normales de vasta la urbe. Karina sólo dispone de una hora, después será llevada a un lugar secreto.
Su relato continúa.
"Me dice la señora del camerino que me cambiara y me da una faldita así de chiquitica, unos zapatos así, gigantescos. No me gustó y me salí. Quiero bajar y los de seguridad me dicen '¿a dónde vas?'".
"Yo no podía hablar por la impresión que me había dado ver a la chica tirada en el piso, con mucha sangre.
Me agarran de los brazos, me jalan de los cabellos y me golpean. Insultos. Y me dicen: 'aquí no hay meseras: todas son putas'. Que tenía que bailar desnuda y acostarme con cuanto cliente llegara".
Su voz se quiebra. Una larga pausa.
"Me dejan en un cuartico chiquitico, obscuro. Entró el dueño, me dio una bofetada. Uno de los de seguridad me ha rasgado toda la ropa y el dueño dice que tienen que aprender a educar a las mujeres. Y me viola".
"Después me agarran de los cabellos. Uno mantenía mis brazos abiertos, otros mis piernas, me voltean y me violan por atrás. Me violan cuatro de seguridad, uno a uno. Siete meseros. Y quedo inconsciente".
"Lo último que recuerdo antes de perder el conocimiento es que había un tipo en mi rostro que se reía. Todos se reían. Sentía agua caliente en mi cuerpo. No era agua, era semen".
Es sólo el principio de su relato. Karina rompe a llorar y ya no deja de hacerlo durante más de una hora.
Aún no me ha contado lo que ocurrió con sus hijas.
II
México es uno de los países más afectados por la trata de personas, incluyendo mujeres y niños.
Organizaciones como la Fundación de Asistencia Social Humanitaria (Asahac) lo consideran como el segundo país del mundo con más trata. El primero es Tailandia.
Otras, como la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, creen que el tráfico de personas ya es la segunda fuente de ingresos del crimen organizado, después del trasiego de drogas.
En entrevista con el diario inglés The Guardian, Teresa Ulloa, directora regional de la Coalición Contra el Tráfico de Mujeres y Niñas para América Latina y el Caribe, reveló que su organización cree que, sólo el año pasado, los carteles mexicanos hicieron US$10.000 millones de la esclavitud y explotación sexual de mujeres y niñas.
A veces parece un tema omnipresente en este país: en los diarios se registra el rescate de víctimas, en el sistema de televisores del metrobús se anuncian los teléfonos a los que hay que llamar para denunciar. En la radio se debate. Sin embargo, no hay cifras exactas del fenómeno.
"Se puede tener una idea de la dimensión por los miles de jóvenes que desaparecen cada año en este país", me dice el director de una organización no gubernamental que se dedica a reacoplar en la sociedad a las víctimas de la trata.
Hace unos días el asunto volvió a caldearse cuando Lydia Cacho, quizá la periodista que más ha trabajado el tema en el país, denunció que algunos cabilderos quieren reformar la ley de trata de personas -que sólo entró en vigor el año pasado- para desactivarla.
III
El conductor del taxi me mira a través del espejo retrovisor cuando le digo que voy al 189 de la Calzada Melchor Ocampo, donde funcionaba el table dance Cadillac.
-¿Y qué va a hacer allí a estas horas? (Es temprano en la mañana).
-A tomar unas fotos.
Esta vez su respingo es visible. Reduce la velocidad. Me mira de nuevo por el espejo y me dice que tenga mucho cuidado.
-¿Por qué?
-Porque si te ven, te golpean.
Le recuerdo que el sitio ya está clausurado. De todas maneras me recomienda precaución y se estaciona a la vuelta, donde no pueden ver el taxi.
Una mugrienta alfombra verde cubre la acera. Las puertas metálicas tienen los sellos amarillos de clausura, algunos desgarrados. En uno de ellos, intacto, dice "Delito: trata de personas".
En medio, una puerta está abierta y da a un pequeño rellano, donde se acumulan botellas de plástico, bolsas, papeles. Basura. En la avenida, el embotellamiento de tráfico ya es monumental.
Desde fuera, nadie imaginaría la ordalía de dolor que Karina vivió allí.
De vuelta en el taxi, el chofer me asegura que algunas de las chicas que trabajaban allí han sido trasladadas a otro "teibol" en la Avenida Insurgentes.
IV
En Ciudad de México, el mapa físico de la trata y la prostitución tiene tres peldaños, tres circulos rojos. El inferior es el barrio La Merced. Le sigue la famosa Calle Sullivan.
El círculo superior lo ocupan los table dance.
V.
Quien conozca barrios populares latinoamericanos, que son a la vez enormes mercados, conoce La Merced, en el DF. Una de sus particularidades son las mujeres que se prostituyen en sus calles.Foto: AP
VI
De día, la Calle James Sullivan luce como cualquier otra: enormes edificios de empresas como Telmex. Puestos ambulantes de chucherías, un largo parqueadero y fondas de comida acompañan el impersonal serpentear de Sullivan hasta que desemboca en la Avenida Insurgentes, al lado de un enorme Monumento a La Madre. Muy cerca del edificio del Senado.
De noche es algo muy distinto. Cada jornada -pero en especial desde los jueves- es posible ver a decenas de mujeres (se calcula que en ocasiones pueden llegar a ser 200) ofreciéndose al mejor postor. A veces se forman filas de carros con clientes esperando.
Madaí Morales, de 23 años de edad, conoce bien esta calle: durante dos años fue obligada a prostituirse allí, días tras día, sin descanso, por el hombre con quien alguna vez soñó formar una familia.
A diferencia de Karina, Madaí no llora cuando cuenta su historia, aunque su voz tiembla en algunos episodios.
Su dolor asoma en la minuciosidad con que relata esa porción de su existencia: recuerda cada detalle con una precisión asombrosa. Desde cómo estaba vestido "Jorge" (el hombre que la enamoró y luego la prostituyó), cuando lo conoció en Veracruz, hasta las prendas que ella portaba el día que decidió escapar.
Es una historia conocida: los "padrotes" (como se conoce en México a los hombres que controlan a las prostitutas) tienen un olfato canino para detectar jóvenes vulnerables, enamorarlas pintándoles un futuro de tonos rosa, arrancarlas de su entorno y luego obligarlas a venderse en las calles.
Es la historia de Madaí. Jorge -años después descubriría que no es su verdadero nombre- la convenció de irse a vivir a Ciudad de México. La llevó a un "cuarto verde" de un hotel de paso en la calle Arista, número 36.
Dos días después, caminando por las calles aledañas, le mostró a unas jóvenes que esperaban en la banqueta. "Chicas que estaban vestidas de una forma muy fea, casi desnudas. Él me las señala y dice: 'mira, como ellas vas a trabajar'".
Madaí creyó que era una broma. Pero esa noche se lo repitió: "'¿Te acuerdas lo que te dije hace rato?'. Le dije, 'sí, pero estás loco, ¿no? Estás jugando'. Me respondió 'no, eso es lo que vas a hacer'. Me dijo que para eso me había traído, que si pensaba que era para algo distinto estaba equivocada".
"Le respondí que trabajaba en cualquiera otra cosa. Me dijo que me callara, que ahí mandaba él. Que iba a investigar dónde estaba mi familia y con eso me amenazó. No tuve otra salida más que aceptar".
"Se fue y más tarde llegó con una bolsa negra. Adentro había faldas supercorticas, blusas muy escotadas y zapatillas con tacones muy altos".
"No pensé en escapar porque tenía mucho miedo. No me había dejado hablar con nadie, no conocía a nadie. Yo era una persona muy inocente".
VII
Avenida Insurgentes. La requisa es rápida pero prolija. Dos hombre de traje oscuro y con audífonos en las orejas nos obligan a extender los brazos y nos cachean con mano experta. Otro nos franquea la entrada.
Adentro, en un escenario justo en medio del local, una joven semidesnuda baila de manera mecánica.
La rutina es igual para todas las chicas, de nombres sonoros y evidentemente falsos. Tres canciones. La última es la del desnudo total. Algunas se limitan a danzar, otras hacen alguna rutina acrobática en el poleplatinado que se erige a un lado del escenario.
Un animador con micrófono trata, sin mucha suerte, de caldear el ambiente.
Hay poco clientes, a pesar de ser sábado. Las protestas de los maestros, que bloquean el centro de la ciudad, han hecho que la semana sea mala.
Esto nos lo cuenta una joven caribeña que se sienta en nuestra mesa. Poco después se nos une una mexicana, de unos 30 años y hermoso rostro.
Nos sirven ron rebajado con agua. Por cada trago que compramos, una boletera les da un papelito. Les pagan de acuerdo con nuestro consumo.
En un rincón se aburre una docena de mujeres, todas con trajes diminutos, mallas y grandes tacones. Otras están sentadas con los escasos clientes. Los vigilantes pululan por doquier. Contamos nueve.
Las mujeres en nuestra mesa parecen hablar de manera desprevenida. La caribeña me dice que lleva cuatro años en México y que parte de su familia vive en el país. De manera discreta trato de preguntarle por su vida, su oficio. En ningún momento da la impresión de estar sometida por el miedo.
La muchacha caribeña me ofrece un "baile privado" en un reservado del que ya he visto entrar y salir a varias parejas. Digo que no.
Al rato, cansada de nuestra cháchara, la mexicana pone las cartas sobre la mesa: 3.500 pesos (US$265) a cada uno por irse con nosotros al hotel -les he dicho que estoy de visita en el país-, que incluye lo que cobra la casa por dejarlas ir.
Farfullamos una excusa y nos largamos. Al salir, los guardias nos piden propina.
VIII
El método para enganchar a Karina también fue el enamoramiento. Ocurrió en Cancún, donde trabajaba como chef.
Estaba en uno de los momentos más vulnerables de su vida: embarazada de una niña, sola y con leucemia. "Para mí era muy importante que este chico estuviera a mi lado".
Le ayudó a pagar la quimioterapia. Luego la convenció de irse para el DF, con sus padres. "Al principio era todo bonito, cuidados". Sin embargo, a las dos semanas ve cómo golpea a sus propios padres. Luego empieza a golpearla a ella, todavía en embarazo.
La niña nació prematura, algo que Karina atribuye a las golpizas que recibía.
"Ese tipo me dice que tengo que trabajar, que tengo que pagarle lo de las quimioterapias, lo del nacimiento de mi hija y todo el tiempo que me estuvo manteniendo. Cuando quiero tomar mis documentos, los destruye".
Es entonces que la lleva al Cadillac.
IX
Trece rutas ha sido identificadas en México para la trata, según un diagnóstico del Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social, A.C. (Ceidas).
Son las de Nogales,Tijuana, Mexicali, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo y Matamoros en el norte del país.
En el Pacífico, Puerto Vallarta, Acapulco y Tapachula. Cancún sobre el Caribe, en la Península de Yucatán. Y Tlaxcala y el Distrito Federal en el centro.
Según la periodista Lydia Cacho hay que agregar al menos una más: Guadalajara. La reportera e investigadora me asegura que los aeropuertos de esa ciudad y de Cancún son el equivalente a "fronteras porosas" para el ingreso a México de mujeres que son traficadas desde otros países.
Para ser alguien que ha vivido bajo amenaza constante los últimos ocho años de su vida, y que incluso ha tenido que exiliarse, Lyidia Cacho impacta como una persona tranquila, con buen sentido del humor.
Se dio a conocer en 2005 con "Los demonios del Edén", un libro donde denunció, con nombres propios, una red de pornografía infantil y pederastia en México. El reportaje le brindó fama, pero también acoso y amenazas, algo que no cesa hasta el día de hoy.
Para su libro "Esclavas del poder", Cacho viajó por todo el mundo siguiendo las rutas de la trata sexual. Turquía, Israel y Palestina, Japón, Camboya, Birmania y Argentina fueron puertos de visita -en ocasiones de incógnito- para trazar ese mapa de infamia.
En México es especialmente profundo su conocimiento de Cancún y sus alrededores, donde trabajó varios años como periodista.
"Encontramos un grupo bastante sólido de mafias rusas que están en Playa del Carmen (conocido balneario cerca de Cancún). He estado investigando a dos o tres de ellos que operan abiertamente, dedicados eminentemente a la trata de mujeres de Europa del Este a Quintana Roo".
"Estados Unidos tiene varias investigaciones abiertas (en Miami, Nueva York y Phoenix, Arizona) de tratantes rusos que están operando allí. Explotan a las mujeres un tiempo en Cancún y después se las llevan a EE.UU.".
La frontera con Estados Unidos también puede calificarse como porosa. Los métodos preferidos para ingresar a las jóvenes es hacerlo de manera ilegal -como "espaldas mojadas"- o casarlas con alguien que tenga green cardy pasarlas legítimamente.
X
Madaí tomó la decisión de fugarse cuando se enteró de que la iban a trasladar a Nueva York.
"Me puse como loca y le dije que allá no me iba. Entonces me golpeó".
Saber que la iban a sacar del país le dio el valor del que había carecido durante los dos años en que fue obligada a prostituirse en un hotel de propiedad de un español, situado a pocos pasos de la Calle Sullivan.
"No tenía ningún descanso, era de ir todos los días, todos los días, todos los días... El resto me la pasaba llorando, pensando cómo iba a hacer para salir de ahí".
"En los casi dos años sólo uno de los clientes tuvo un poco de compasión de mí. Casi siempre estaba llorando y uno de tantos me vio y me preguntó qué tenía. Yo le dije que me sentía mal. No quiso hacer nada conmigo, pero me dio el dinero. Lo tomé porque sabía que lo necesitaba para completar".
"Le confesé que había alguien que me obligaba. Me dijo que me escapara. Le contesté que lo iba a hacer pero por mi familia, porque la vida no me importaba. Intenté suicidarme varias veces con pastillas, que fue tan estúpido, porque no me hicieron nada".
Durante ese tiempo, la joven fue obligada a atender entre cinco y veinte clientes por día, laborando entre cinco y ocho horas diarias
.En la conversación hay fogonazos de la persona que fue Madaí a los 19 años, antes de conocer a Jorge. Con una risa tímida. Al buscar una pelusa inexistente en sus pantalones grises. O cuando habla del futuro.
Pero en este momento hablamos del pasado. De un viernes a fines de enero, hace dos años, cuando su "padrote" le anunció el viaje a Nueva York.
Esa noche trabajó en Sullivan, como de costumbre. El sábado en la madrugada vio que "Jorge" pasaba en un taxi. La estaba vigilando.
La mañana del sábado, sin haber pegado el ojo, tomó un taxi y se dirigió a un hotel no lejos de la Calle Sullivan. El domingo se cambió a un hostal en el centro histórico.
"El lunes fui a la Procuraduría, me prestaron atención. Me trataron muy bien. Al otro día detuvieron a Jorge en un gymal que le gustaba ir".
XI
La Procuraduría General del Distrito Federal está situada en un edificio cuadrado y feo, de colores crema y verde pálido, al que se conoce informalmente como "El Búnker".
En su laberinto de oficinas está la fiscalía encargada del delito de Trata de Personas del DF. La fiscal, Juana Camila Bautista, es esa rara avis: una funcionaria de la que casi todos hablan con respeto.
Periodistas, víctimas e integrantes de organizaciones no gubernamentales recomiendan hablar con ella.
Estamos sentados en una oficina sencilla (una mesa, pocas sillas, un mapa de la capital de México en la pared), acompañados de un asistente de la fiscal y de un funcionario de comunicaciones que graba toda la entrevista.
"La trata es un delito complejo, porque las víctimas muchas veces no se asumen como tales. Muchas veces están sometidas y no quieren denunciar a sus tratantes por amenazas a ellas, sus familias o a los hijos que tienen con ellos".
Esto me lo confirman Madaí y Karina, quienes durante las entrevistas insisten una y otra vez que más del 90% de las chicas que conocieron se prostituían porque eran obligadas, no por voluntad propia.
"Hace cuatro años tuvimos un caso de una chica de Morelos, la fuimos a rescatar de Tijuana, ella tenía miedo porque el tratante la había amenazado y había quemado las chozas de sus padres, que eran campesinos", me dice la fiscal.
A pesar de eso, entre 2008 y 2009 se rescataron casi 200 personas, la mitad menores de edad. Sólo desde mayo de este año -cuando empezó a funcionar la fiscalía- han llevado a cabo alrededor de 200 operativos, con más de 90 personas consignadas. Se han rescatado 210 víctimas.
Pero los "padrotes" están aprendiendo. Por ejemplo, ahora pocos se arriesgan con menores de edad, pues saben que las penas empeoran.
"Muchas de ellas nos han contado que los dueños o los encargados de los establecimientos donde son explotadas las reúnen y llegan abogados para que las aleccionen y les indiquen qué decir en caso de que haya operativos. Qué decir ante la policía, ante el ministerio público, para que los dueños no tengan ningún problema", explica la fiscal.
¿Por qué es tan difícil atacar lo que está a la vista de todos, por ejemplo en la Calle Sullivan?
"La prostitución en nuestra ciudad no es delito. Lo que perseguimos son los delitos que se dan alrededor de esta actividad (...). La ley en cuanto a la explotación sexual establece que si una chica le da aunque sea cinco pesos al tratante, ahí ya la está explotando".
Agrega, empero, que podría organizar en ese mismo instante un operativo en Sullivan y ninguna chica se atreverá a acusar a su padrote.
XII
Karina escapó con la ayuda del taxista que la llevaba, junto a otras muchachas, a diferentes bares y "teibols". Para entonces ya tenía otra hija. No sabe quién es el padre.
"El señor me llevó a un hotel y me dijo que le hablase a inmigración o a la policía. Y dije, bueno, a lo que pasa eso las duermo a mis niñas para que estén tranquilas y pueda estar segura. No tardaron ni diez minutos en llegar. Rompieron la puerta de la habitación, me golpearon, me dejaron inconsciente... Se llevaron a mis hijas".
A ella la dejaron. Karina estuvo cinco meses sin ver a sus pequeñas. Para recobrarlas tuvo que pagar 200.000 pesos mexicanos (unos US$15.000).
Cuando le regresaron a sus hijas, la menor, de cinco años de edad, había sido violada.
"¿Sabe el dolor que es eso? Uno no es que soporte, no es que pueda más, simplemente sabía que lo que me estaban haciendo lo aceptaba por la vida de mis niñas. Pero mi hija... ella fue violada por no sé cuántos tipos".
"De todo esto ya ha pasado un año y mi hija no tolera que la toquen. Todas las noches se despierta llorando. Igual que yo. Le cuesta mucho trabajo aprender en la escuela. A veces siento que se va de este mundo. La siento ausente. Ella no puede expresarse. Yo no sé lo que siente... Pero cuando la veo sonreír para mí es un alimento, una tranquilidad verla que está allí, en mi vida".
XIII
Gracias al testimonio de Madaí, "Jorge" fue condenado a 20 años de prisión. Veinte más fueron añadidos por otro caso.
Madaí es ahora presidenta honoraria de Reintegra, una organización no gubernamental que trabaja con jóvenes rescatadas de las redes de la trata. También estudia derecho.
El "teibol" Cadillac fue cerrado en un operativo a fines de mayo de este año. Se detuvo a catorce personas: el gerente, meseros, personal de seguridad y boleteras.
Varias de las chicas que allí trabajaban, entre ellas Karina -que se presentó ante la Procuraduría cuando supo del allanamiento-, declararon en contra de los dueños y los empleados del lugar. Algunas se retractaron luego.
Karina no lo ha hecho. Ahora vive, en compañía de sus hijas, en un lugar secreto. Asegura que el taxista que la ayudó a escapar fue asesinado.
El proceso contra los catorce detenidos en El Cadillac sigue en firme, así como una extinción de dominio para el inmueble.
De esa manera, el infierno quizás tendrá una entrada menos.